Cómo impulsamos PonteJam y las Global Service / Sustainability Jams desde Espacio Arroelo: design thinking, retos globales y creatividad en Pontevedra.
Antes de que «design thinking» sonara en todas las agendas, en Pontevedra ya nos juntábamos un sábado entero a prototipar. Lo llamábamos PonteJam. Formaba parte de las Global Jams: encuentros simultáneos en decenas de ciudades del mundo donde nadie sabe el reto hasta que se desvela… y entonces hay que hacer, no solo hablar.
Desde Espacio Arroelo impulsamos esas jornadas. África lo resume en una frase que la prensa recogió en 2015: «Dejar de hablar, ponerse a hacer».
Las facilitamos en red con Juan y Roberto, de Suma Importancia, y con Diego Parajó, de XENEME.
Un reto secreto y muchas manos
El formato es simple y exigente. Un reto común —a menudo ligado a sostenibilidad o a servicio—. Mentores. Grupos. Prototipos. A veces, salir a la calle a testear con gente real. Doce horas (o once) que parecen un maratón y, al final, un taller de humor y método.
No era un curso magistral. Era aprender metodología con las manos llenas de post-its y de dudas. Y era, sobre todo, una forma de decir: la creatividad no es un don de unos pocos; es un músculo que se entrena en equipo.


Las ediciones que sí podemos nombrar
Aquí os contamos algunas de las ediciones:
Primer Sustainability Jam gallego en paralelo a acciones similares en 33 países (PontevedraViva). Lo organizamos desde Espacio Arroelo con la Universidad de Vigo. Un horario de maratón: de 9:30 a 21:30. El objetivo era afrontar retos de sostenibilidad con técnicas creativas y «una alta dosis de buen humor». Al final del día, prototipos sobre la mesa… y gente que doce horas después se abrazaba como si llevara años compartiendo proyecto.

PonteJam «vuelta a casa» (febrero 2015). Volvimos a las instalaciones de Arroelo —sede de las Jams en la ciudad desde la primera edición—, tras el paso por Casa das Campás. 26 personas, en su mayoría debutantes. Creamos un formato más íntimo que la edición anterior (PontevedraViva; galería del Diario de Pontevedra). En este caso estaba enmarcado en la Global Jam / Global Service Jam, el mismo sábado que en más de 100 ciudades del mundo.


PonteJam / Sustainability (31 de octubre de 2015). Casa da Luz, con apoyo del Ayuntamiento de Pontevedra. Fue nuestra cuarta edición (La Voz de Galicia, Faro de Vigo). En este caso se trataba de la sostenibilidad como eje: experimentar y aventurarse, porque —como insistíamos entonces— lo importante no es la idea sino ponerse a hacer.
Design thinking sin pizarra vacía
Lo que nos importaba no era el eslogan. Era el gesto: un coworking que abre la mesa a quien no es coworker fijo; una ciudad que se suma a un reto mundial; mentoras de perfiles distintos; prototipos que se prueban en la calle de Pontevedra mientras en otras latitudes hacen lo mismo.
Eso es design thinking en la práctica: empatizar, idear, prototipar, iterar. Sin pedantería.

De la Jam al resto de la comunidad
Las Jams no fueron un capítulo cerrado. Forman parte del mismo impulso que después tejió Café a la fresca, la red europea de hubs creativos, Anceu y Rural Hackers: la idea de que el conocimiento se comparte y que Galicia puede estar en conversación global sin perder el tono local.

Hoy, cuando organizamos talleres o encuentros en el salón, reconocemos el eco: círculo, manos, prueba y error, comunidad. Parte de ese día a día aparece en Instagram @arroelo. La creatividad sigue siendo un valor del espacio, no un evento aislado de un sábado de 2015.
La creatividad sigue siendo un músculo
Si buscas coworking en Pontevedra y te importa algo más que la fibra, esta historia te dice quiénes somos. No prometemos una Jam cada mes. Sí prometemos un lugar donde la curiosidad tiene permiso.
Pásate. Lee la historia del espacio. O escríbenos. El reto secreto de entonces ya se desveló; el de ahora es más sencillo: seguir haciendo comunidad. Más historias, en el blog.
