Cómo Espacio Arroelo lanzó CO-Labora 2015: programa gratuito de empleo para 15 personas, coaching y el germen del Programa Arela municipal en Pontevedra.
Espacio Arroelo abrió en 2013, pero el programa de empleo colaborativo que impulsamos desde el coworking se llamó CO-Labora 2015. Ese fue el germen de una forma de acompañar el desempleo en compañía.
No era un curso pasivo. Era abrir el hogar de Michelena a quince personas en búsqueda activa de empleo, con coaching, mentores voluntarios y la red del coworking.
Primero el coworking (2013), luego el programa (2015)
En abril de 2013, El País nos presentaba como coworking pionero en Pontevedra. María Pierres y África Rodríguez llevaban poco más de un año y medio cuando escribimos que el espíritu «co» nos empujaba a involucrar a agentes sociales, políticos y ciudadanos —y a demostrar que se podía salir de la ruta que otros daban por «única».
Así nació Colabora 2015: como respuesta de una comunidad joven a la crisis, al paro y a la soledad del desempleado. El Faro de Vigo (21 de octubre de 2014) anunció el plazo de inscripción de CO-Labora 2015: gratuito, con participación activa y lazos solidarios de apoyo mutuo. La concejala María Biempica se reunió con África, María y la colaboradora Paula Lage para conocer el plan; la inscripción cerraba el 28 de noviembre y el arranque estaba previsto en enero.
Qué era CO-Labora 2015
La definición oficial cabía en un párrafo: programa de empleo gratuito en el que los participantes se ayudan a buscar oportunidades laborales. Objetivo: facilitar la inserción mediante participación activa y trabajo cooperativo. Buscábamos a 15 personas dinámicas y solidarias, en búsqueda activa, sin límite de edad.
Los pilares eran claros:
Coaching semanal (sesiones individuales y grupales) con plan de acción personal: autoestima, confianza, resiliencia, comunicación, currículum, entrevistas, marca personal. Creación de una comunidad de profesionales que colaboran en la búsqueda de empleo o autoempleo. Difusión en redes y medios. Formación transversal. Y un marco decisivo: desarrollar el programa dentro de un coworking, no en un aula aislada. Quien entraba no se unía solo a quince compañeros: se sumaba al entorno de quienes ya estaban cambiando la oficina por colaboración.
La iniciativa salió de nuestros coworkers y colaboradores bajo la coordinación de la coach ejecutiva Raquel Pedrouso. Duración: seis meses, todos los viernes, del 23 de enero al 31 de julio de 2015. Financiación: «el único activo denominado implicación personal», sin ayuda económica externa. Dar y recibir.


Seis meses en el hogar Michelena
Cuando, en enero de 2016, el colectivo Colabora15 nos propuso como candidato a los Premios Cidade de Pontevedra (categoría persona jurídica), respondimos con una carta que Entrefamilias publicó entera. Ahí está el balance humano: «Nuestros chicos/as @Colabora15 lo saben bien, vivieron con nosotros 6 meses… les abrimos nuestro “hogar”, les acompañamos en su camino de búsqueda activa de empleo, algunas personas lo consiguieron, otras redirigieron sus objetivos, ganaron en confianza, se apoyaron en el grupo y recuperaron las energías».
El Diario de Pontevedra recogió la candidatura: el Programa Colabora 15 apostaba por el trabajo diario del coworking. PontevedraViva nos situó entre las candidatas de persona jurídica; el premio fue para el IES Luis Seoane. El reconocimiento no era el fin: era un espejo de que la ciudad había visto el gesto.



Del coworking al Concello: Arela y el hilo que sigue
Aquí el «germen» deja de ser metáfora y pasa a ser cita de prensa. En enero de 2016, al presentar los programas municipales Arela y Verea, la concelleira Anabel Gulías —según el Faro de Vigo— recalcó que «los antecedentes del Arela están en el programa Colabora, puesto en marcha el año pasado por el espacio de coworking Arroelo». Del piloto sin subvención en un tercer piso a una política local de empleabilidad: ese es el hilo más firme que podemos trazar sin forzar la historia.
Misma cultura, otros capítulos
No vamos a decir que Colabora «inventó» todo lo que vino después. Sí podemos decir que la misma cultura —abrir el salón, practicar el «co», no dejar sola a quien busca— la tejimos en otros frentes.
Desde 2016 documentamos Empleo con Apoyo con Down Pontevedra Xuntos: contratos, ordenanza, disciplina diaria. No es el mismo programa que Colabora; es otra forma de que el coworking sea también empleo real. En 2015, el mismo año de Colabora, nuestra agenda ya mezclaba jams creativas y, poco después, Human Library y Ponte Jam / Global Service Jam: formatos distintos, misma intuición de inteligencia colectiva. Esa red de prácticas es la que hoy llamamos cultura colaborativa —y la que aún se nota en un Café a la fresca.
Por qué sigue importando
Con CO-Labora 2015 demostramos que un coworking de tamaño humano podía diseñar política de empleo antes de que el Concello la escalara. Demostramos que quince «valientes» y una red de mentores voluntarios bastaban para cambiar el tono del paro: de soledad a grupo. Y demostramos —en palabras de África y María— que bienestar y humanidad pueden ir de la mano en el mundo empresarial.
Si estás en Pontevedra buscando un coworking donde la comunidad no sea eslogan, o si te interesa cómo se inventan nuevas ideas, el salón sigue abierto.
