“#DíasFelicesArroelo” por María Pierres y África Rodríguez.

Esto de emprender con un espacio de coworking genera  unas satisfacciones evidentes… Reconocimiento profesional, éxito económico, redes profesionales…

Sí, todo eso es cierto pero más allá de eso están los pequeños detalles que realmente te llenan… Hoy es uno de esos #DíasFelicesArroelo en que te despiertas y revisas el correo y te encuentras con un email de unos estudiantes de la universidad a los que conocimos hace poco menos de un mes. Querían, frente al resto de su clase que escogieron temas más pesimistas y quizás más impactantes, demostrar que a pesar de las circunstancias hoy están pasando cosas por las que merece la pena seguir teniendo una actitud positiva y decidieron hacer un artículo sobre la nueva filosofía de coworking…

Nos regalan este Reportaje y este email que os transcribimos…

Hola África,

Pequeño es el mundo, pues el vídeo del barco en el que navegué este fin de semana fue elaborado por El Espejo Mágico Producciones, coworker de Espacio Arroelo. Y a través de los links del ciberespacio, en un coffe break que me estoy haciendo mientras preparo los exámenes, me he encontrado con el vídeo de El Espejo Mágico Producciones  de la Global Service Jam que organizasteis en el espacio.  

Es fantástico, se ve genial. Algo parecido hemos hecho en clase con un proyecto de innovación que nos propuso la profesora de fundamentos de empresa. Sólo que para nosotros no era en un día… teníamos 3 meses. Pero me parece súper divertido y genial el reto de crear algo en unas horas. Es bueno saber que en tu ciudad se hacen cosas guays, y en donde se hacen. Lo publicamos en nuestra fan page de Pineapple ProArt para darle difusión, pues hasta hablar contigo no sabíamos nada.

Te adjuntamos el reportaje que entregamos en la facultad y hemos presentado en clase. Espero que te guste.

Creo que nos veremos en Arroelo dentro de 3 años cuando acabemos la carrera. O quién sabe, quizá antes.

Un enooorme saludo de David, Uxía y mío.

Mucha suerte África!!! y chic@s de Arrooooeeeloooo!!!

Por esto vale la pena seguir con energía, porque hoy hay un determinado sector de nuestra sociedad que merece poder recibir el mensaje de que, en un entorno complicado como el actual,  hay una nueva forma de hacer las cosas. Que se puede disfrutar trabajando en un entorno donde poder compartir, motivarse y encontrar inspiración.

Por ellos hay que seguir trabajando y aquí os estaremos esperando.

Un placer continuar. Mil gracias David, Uxía y Óscar.

Hasta el próximo #DíasFelicesArroelo,

Un abrazo, María y África.

“Trabajar en Espacio Arroelo es saber que tengo una dirección” por Jone Ojeda.

Como parte de nuestra celebración del aniversario, queremos haceros partícipes durante este mes de las opiniones, impresiones y sensaciones del primer año  de nuestros “Arroelitos”. Comenzamos con nuestra psicóloga Jone Ojeda.Graduación Jone Ojeda

¿Qué te ha aportado trabajar en un coworking?

Comenzar un proyecto personal en solitario, sintiéndome muy acompañada, conocer otr@s profesionales con los que poder compartir ideas e intercambiar opiniones. Ha supuesto y supone ir a trabajar con ganas de encontrarme con esa gente que ya forma parte de mi vida.

¿Y trabajar en Espacio Arroelo?

 Un soplo de aire fresco, un chute de energía positiva, de motivación y el empujón que necesitaba para comenzar a trabajar en un proyecto personal.
Sentir que hay gente a mi alrededor, con miedos parecidos, inquietudes diversas e ilusiones compartidas. Eso implica sentirme acompañada.
Es la suma de muchos alientos en un entorno en el que se trabaja por un buen rollo colectivo, en el que compartir éxitos, fracasos y días mediocres para continuar un camino lleno de cosas bonitas por construir.
Saberme acompañada de gente sobradamente preparada, con la que poder aunar fuerzas, me hace sentir contenta de estar en el espacio y lugar que ocupo.
Trabajar en Espacio Arroelo es saber que tengo una dirección.

Un abrazo, Jone.

 PD. Las fotos de graduación son de nuestro coworker Luis Raimundez. Nuestra celebración en O Ramís dio para mucho 🙂