“¿Cuánto dinero necesitas para ser feliz?” por Melissa Durand.

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Esta semana llevo días pensando en un caso especial con una clienta muy estimada a la que llevo tiempo “entrenando financieramente” (sí, como en el gimnasio) porque durante las primeras sesiones tratamos de establecer sus metas y no pude evitar que me venga a la mente esta pregunta: ¿Cuánto dinero necesitas para ser feliz?, titular que leí hace algunos meses en Forbes y no pude evitar darle vueltas.

Vivimos en una sociedad donde desde niños se nos fijan ideas hacia el dinero, sea porque es un bien y hay que “atesorarlo” o como una necesidad sin la que no seremos felices. Recuerdo que cuando era niña y me fijaba en algún juguete especialmente caro, nunca faltaba la frase “El dinero no crece en árboles”, y así nos vamos formando la idea del dinero y de lo necesario que es. Entonces empezamos a marcar el futuro con esa meta, vamos al colegio, estudiamos, trabajamos y trabajamos para tener eso… DINERO, y lo queremos para SER FELICES. ¿Pero realmente lo somos? Es verdad que los gastos no se pagan solos, pero acumular dinero por acumular no creo que nos haga felices, confundimos el medio con un fin.

 En mi experiencia laboral, vi lo que se puede hacer con el dinero si se lleva una buena gestión, pero para gestionarlo primero hay que tenerlo, y tener lo que necesitamos. No todos necesitamos la misma cantidad, mientras más, mejor, es verdad y seguro ninguno de nosotros se pondrá triste si ganamos la lotería, pero hay una frase muy real que también me dijeron de pequeña “el tiempo es oro” y sí que lo es, creo que hay experiencias que vivimos que no cambiaríamos por todo el oro del mundo.

 Entonces digo, dónde está la diferencia para saber cuánto dinero necesitamos para ser felices y me respondo EN LA META ESTÁ LA DIFERENCIA. ¿Para qué queremos el dinero?, puede ser unas vacaciones, ese máster que queríamos, una boda, nuestra jubilación, la primera casa juntos, etc. Eso es lo que nos motiva y lo que da valor a lo que hacemos. Es en este punto donde el dinero vuelve a su lugar, a ser una herramienta que nos lleve a la meta.

Decirlo es fácil y en hacerlo está la prueba, justamente para no hacerlo sólo es que mi trabajo es acompañarles en este camino hacia cumplir nuestras metas y aprender a tomar decisiones financieras del día a día que nos ayuden a llegar allí. Para empezar, esta semana les reto a encontrar la respuesta a una pregunta, no nos preguntemos cuánto necesitamos para ser felices, hoy preguntémonos ¿QUÉ SUEÑO QUIERO CUMPLIR CON EL DINERO?

Un abrazo.

Melissa.

“Las mentes inquietas podemos mejorar un poquito el mundo…” por Ana Besada.

Edificio Arroelo (1)

Muchas veces en la vida escuchamos la frase “no corras tanto, que te puedes caer”. A mí siempre me ha servido para pararme a pensar, desde luego, y creo que soy una persona con inquietudes y pasiones y no he tenido pocos tropiezos. ¿Qué ocurre?, que te levantas y sigues caminando.
Y en este camino te encuentras gente de todo tipo, que te atrae, te completa, te forma, te hace reír, te abre los ojos, te apoya, te hace críticas constructivas para mejorar…
Agradezco sobremanera, que en mi andadura se cruzase Espacio Arroelo y que me sirviese como ejemplo de que las mentes inquietas también podemos mejorar un poquito el mundo y poner nuestro granito de arena.
Cuando me propusieron colaborar con Espacio Arroelo Magazine me pareció una oportunidad fantástica para probarme a mí misma en una faceta poco explotada como ha sido para mí el dibujar y expresar mis ideas gráficamente.
Mi pequeña aportación ha sido reflejar con algo sencillo, como es el dibujo de línea, tan olvidado a mi juicio, una idea y un colectivo tan grande como lo es ARROELO. Para muchos de los que hemos tenido relación con este espacio en algún sentido es la prueba de que nuestra pasión se puede convertir en nuestro modo de vida.
A menudo tomamos como referentes grandes mentes y grandes empresas como ejemplos para evolucionar hacia algo mejor, cuando siempre tenemos cerca grandes personas que con ilusión consiguen todo lo que se proponen!!!.

Sigue caminando!!!

Un abrazo,

Ana B.

“Tejiendo mi tela de araña…” por África Rodríguez.

Hoy comencé el día utilizando las tácticas de mindfulness que nos trasladó nuestra colega Camila Olavide.

Me desperté, preparé mi desayuno, desconecté la tarifa de datos y me trasladé al jardín de la casa de mis padres. Allí me dispuse a desayunar parándome a sentir cada bocado, sonido, olor… Percibir todo lo que estaba ocurriendo en ese preciso instante en silencio. 

Entonces observé que había una tela de araña bastante grande que unía la silla con una de las macetas que reposaba en la mesa. Comencé a quedarme encandilada con la tela… Menuda complejidad… La tela de araña se extendía a través de un hilo muy fino de unos 30 centímetros desde la silla hasta la maceta.

Imaginé desde mi absoluto desconocimiento cómo la habría tejido, parecía que partía de un hilito muyyyyy fino y llegado un punto (tras 20 centímetros aproximadamente) comenzaba la tela de araña, imponente, minuciosamente trabajada…tela de araña 2Me dio por reflexionar supongo que influida por mi propia experiencia vital de estos últimos dos años… Y es que si consigues tener claro cuál es tu objetivo (tu tela de araña) por muy grande e inalcanzable que te parezca es posible cumplirlo. Si trabajas sobre él con tu hilo fino, con esas “tus pequeñas metas” que consigues pasito a pasito  se creará la tela de araña que hoy me ha dejado perpleja, esa tela que encierra algo grande. Grande no para los demás sino para lo que tú esperas de ti mismo. 

Los próximos días 28 y 29 de julio puedes acompañarnos y dar uno de esos pequeños pasitos. Hemos organizado el Programa Rumbo a Ti Mismo, una experiencia única para trabajar en descubrir tu foco usando como instrumentos el coaching y la experiencia de navegación en velero. Navega para explorarte y comienza a tejer…

Un abrazo,

África Rodríguez.

PD. Sé que cualquier biólogo se partiría de la risa si leyera mi reflexión loca e infantil  pero veía útil compartirla con vosotros.