“El trabajo como fuente de felicidad” por Sandra Barral.


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Como castigo por su desobediencia, Adán fue expulsado del paraíso y condenado por Dios a ganarse el pan con el sudor de su frente. Implicaciones religiosas al margen, el pasaje 3:17 del Génesis parece explicar cómo es entendido el trabajo en la mayoría de las culturas que han alcanzado la complejidad de “civilización”: como un castigo.

Trabajar es una actividad que muchos preferirían evitar, pero sin la cual no podríamos sobrevivir. Paradójicamente, estudios psicológicos han demostrado que el trabajo es una de la principales fuente de “flujo”, un estado que se ha asociado con la felicidad. La experiencia de flujo, esa en la cual las personas se hallan tan inmersas en la actividad que realizan que nada más parece importarles, es tan placentera en sí misma, que el individuo se involucra aunque tenga un gran coste y porque indudablemente sabe que habrá ganancias importantes.

Todos hemos experimentado ese estado en el que nos olvidamos del tiempo y los problemas desaparecen, en el que nos invade una estimulante sensación de trascendencia, o en el que nos descubrimos fuertes, en la cima de nuestras habilidades. En ese momento estamos en flujo, y de allí deriva lo que el psicólogo Mihály Csíkszentmihályi ha denominado “experiencia óptima”.

Csíkszentmihályi, quien ha estudiado durante décadas la felicidad, el disfrute y el bienestar subjetivo, concluyó que, contrariamente a lo que pudiese pensarse, la experiencia óptima no es resultado de momentos pasivos, receptivos o de relajación, sino de esfuerzos voluntarios por lograr una meta, que suponen un reto físico o mental no necesariamente placentero. En el largo plazo, la experiencia óptima suma un sentido de maestría y de participación consciente en el sentido de la vida.

Si pensamos en el trabajo como una imposición, una limitación o una transgresión de la libertad, lo evaluaremos como una causa de infelicidad. Por el contrario, si lo percibimos como un desafío para desarrollar nuestras capacidades, como una camino hacia nuestras metas, como una oportunidad para crecer y realizarnos, el trabajo será fuente de satisfacciones trascendentales.

¿Y si mi trabajo no me gusta en lo absoluto?

No es un secreto que ser feliz no depende de eventos externos, sino de cómo los interpretamos. Si aprendemos a gestionar las experiencias internas seremos capaces de determinar la calidad de sus vidas, porque un estado de armonía interior permite disfrutar cualquier cosa que se haga, aun cuando pueda resultar tediosa o difícil. Las personas que logran este estado difícilmente se aburren y pueden tomarse con calma cualquier situación. Cuando antes nos demos cuenta de que la calidad de la experiencia en el trabajo puede transformarse, más pronto podremos sacar el máximo provecho de esta importante dimensión en nuestra vida en términos de experiencia óptima.

¿Cómo hacerlo?

Controlar la información que dejamos entrar en nuestra mente, utilizar de manera estratégica la atención, aprender a engañar al caos, encontrar un propósito y forjar resoluciones, son algunas de las estrategias.

¿Algo más?

Pues sí. Es crucial conocernos a fondo para encontrar significado en lo que hacemos, para poder lograr esa armonía interior que es terreno fértil para que la felicidad florezca. También es importante desarrollar una personalidad autotélica; es decir, una personalidad que tiene metas autónomas, que está automotivada, y que es capaz de mantener su equilibrio interno ante los desafíos de la vida.

La experiencia óptima en el trabajo supone focalizar la atención y el uso de habilidades. En tal sentido, debemos tener en cuenta que nos sentiremos bien cuando los retos se correspondan con nuestras destrezas. Si el reto es demasiado alto caeremos en estados ansiosos y nos frustraremos, y si es demasiado bajo nos aburriremos pronto.

La gente que se encuentra satisfecha con su vida laboral trabaja en objetivos que potencian sus capacidades y hacen su rutina estimulante. Si por determinadas circunstancias de la vida nos vemos en un trabajo que no nos satisface, apostando a las herramientas de la personalidad autotélica sin duda lograremos salir fortalecidos del trance.

La felicidad no es algo que sucede, no es el resultado de la buena suerte o algo que pueda comprarse con dinero o con poder. Se trata de una condición vital que cada persona debe preparar, cultivar y defender individualmente. Y nadie ha dicho que sea fácil. Se requiere determinación y disciplina.

Perseguir un propósito profesional con resolución, haciendo encajar experiencias diversas en un plan macro se traducirá en una vida laboral con sentido. En tal escenario, al final de un día duro o de una temporada exigente, muy a pesar del cansancio o los sinsabores, podremos sentirnos bien con nosotros mismos; seguramente fortalecidos.

La experiencia de flujo que resulta de usar nuestras habilidades conduce al crecimiento, y este a una sensación de plenitud. Así que la felicidad en el trabajo es cuestión de una búsqueda, que parte de reconocer nuestros talentos y aquello que nos apasiona, y de tener la inteligencia y fortaleza para controlar lo que pensamos sobre aquello que sucede, sin olvidar nunca que una persona feliz no es alguien en determinadas circunstancias, sino una persona con determinadas actitudes.

Un abrazo.

Sandra Barral.

pd. Si queréis charlar sobre este tema os espero en la Arroelada gratuita del jueves día 6 de 11.30 a 13.30 aproximadamente. Podéis inscribiros a través de mi email en sandrabarral@gmail.com.

“¿Cuánto dinero necesitas para ser feliz?” por Melissa Durand.

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Esta semana llevo días pensando en un caso especial con una clienta muy estimada a la que llevo tiempo “entrenando financieramente” (sí, como en el gimnasio) porque durante las primeras sesiones tratamos de establecer sus metas y no pude evitar que me venga a la mente esta pregunta: ¿Cuánto dinero necesitas para ser feliz?, titular que leí hace algunos meses en Forbes y no pude evitar darle vueltas.

Vivimos en una sociedad donde desde niños se nos fijan ideas hacia el dinero, sea porque es un bien y hay que “atesorarlo” o como una necesidad sin la que no seremos felices. Recuerdo que cuando era niña y me fijaba en algún juguete especialmente caro, nunca faltaba la frase “El dinero no crece en árboles”, y así nos vamos formando la idea del dinero y de lo necesario que es. Entonces empezamos a marcar el futuro con esa meta, vamos al colegio, estudiamos, trabajamos y trabajamos para tener eso… DINERO, y lo queremos para SER FELICES. ¿Pero realmente lo somos? Es verdad que los gastos no se pagan solos, pero acumular dinero por acumular no creo que nos haga felices, confundimos el medio con un fin.

 En mi experiencia laboral, vi lo que se puede hacer con el dinero si se lleva una buena gestión, pero para gestionarlo primero hay que tenerlo, y tener lo que necesitamos. No todos necesitamos la misma cantidad, mientras más, mejor, es verdad y seguro ninguno de nosotros se pondrá triste si ganamos la lotería, pero hay una frase muy real que también me dijeron de pequeña “el tiempo es oro” y sí que lo es, creo que hay experiencias que vivimos que no cambiaríamos por todo el oro del mundo.

 Entonces digo, dónde está la diferencia para saber cuánto dinero necesitamos para ser felices y me respondo EN LA META ESTÁ LA DIFERENCIA. ¿Para qué queremos el dinero?, puede ser unas vacaciones, ese máster que queríamos, una boda, nuestra jubilación, la primera casa juntos, etc. Eso es lo que nos motiva y lo que da valor a lo que hacemos. Es en este punto donde el dinero vuelve a su lugar, a ser una herramienta que nos lleve a la meta.

Decirlo es fácil y en hacerlo está la prueba, justamente para no hacerlo sólo es que mi trabajo es acompañarles en este camino hacia cumplir nuestras metas y aprender a tomar decisiones financieras del día a día que nos ayuden a llegar allí. Para empezar, esta semana les reto a encontrar la respuesta a una pregunta, no nos preguntemos cuánto necesitamos para ser felices, hoy preguntémonos ¿QUÉ SUEÑO QUIERO CUMPLIR CON EL DINERO?

Un abrazo.

Melissa.

“Tu idea mola” por Sabela Muñiz.

IMG_201511317_014009Este cartel además de presidir nuestro despacho también lleva un año, más o menos, colgado en el que tengo en casa. Se supone que debes aplicarlo al desarrollo de una idea o proyecto, yo lo aplico a mi vida en general. Así que, después de un año de ponerlo en práctica, hagamos repaso:

  • Existen muchos motivos para no hacerlo. Encuentra la razón para hacerlo: Creo que he encontrado un montón! Pero sobre todo, porque prefiero aprender de los fracasos que lamentarme una y otra vez de lo que podría haber ocurrido.
  • No seas igual que el de enfrente. Sé diferente: Los que me conocen saben de sobra que siempre me ha gustado diferenciarme, no ser uno más, ser única e irrepetible; y con eso no digo mejor que otros, simplemente, yo. En cuanto al proyecto que me traigo entre manos, su gran cualidad, lo que más valor le da, es que no se parece a ningún otro de su género.
  • Enamórate hasta las trancas de tu idea: El amor es peligroso, nos vuelve tontos, locos y ciegos, y desvirtúa la realidad; mejor digamos que estoy ilusionada! Ver como poco a poco va tomando forma, pensar en el resultado o lo que puedes conseguir, me hace feliz.
  • Tu tiempo vale oro. Aprende a gestionarlo: Digamos que en esta materia, necesito mejorar… Aunque intento organizarme, sigo perdiendo demasiado tiempo en cosas que no me dan ni oficio ni beneficio…
  • Habla con tus amigos y visita a tu madre: Sobresaliente! Tengo muy presente a mis amigos, a los que están lejos, a los que hace tiempo que no veo y a los que están ahí a diario para aguantarme. Y qué decir de mi madre, si no voy a visitarla, ya se encarga ella de mandarme un WhatsApp para que la telefoneé.
  • Cuéntale al mundo lo que vales. Si no lo haces tú, no lo hará tu abuela: Ya hace mucho que no tengo abuelas, pero siempre queda el resto de la familia para pregonar a los cuatro vientos mis maravillas. Sin embargo, aunque ya no escondo las cosas por vergüenza, o falsa humildad, todavía debería explotar más la difusión y publicidad de mis proyectos, habilidades y demás argalladas.
  • Date leches continuamente: Eso siempre, a todas horas, todos los días! Incluso en ocasiones tuve que controlarme, ser benevolente conmigo misma para no acabar K.O. Así que, leches sí, pero con moderación.
  • Rodéate de gente maja y profesional que sume: no podría haber encontrado sitio mejor: Espacio Arroelo. Acostumbrada a enfrentarme sola al mundo, a ser autosuficiente e intentar abarcar yo todo; no saber pedir ayuda; me tendría que extender demasiado para que podáis entender lo que ayuda convivir con gente dispuesta a remar contigo, a relevarte, a darte energías cuando el mar está bravo y no ves tierra hacia la que dirigirte y buscar refugio.
  • Que no se te coman con patatas fritas: lo intento, saco pecho y me planto ante el mundo dispuesta a plantar batalla; sin embargo, la mayoría de las veces, sigo dejándome comer… Debería aprender de mi compi de despacho,Verónica Castiñeiras, ella sí que sabe sacar la fiera que lleva dentro y defender lo suyo con uñas y dientes.
  • Haz y sé feliz con lo que haces: Lo de hacer feliz a los demás es algo que siempre he intentado, muchas veces, incluso a costa de mi propia felicidad. Y lo de ser feliz con lo que hago, sin duda soy feliz, pues ya hace tiempo que decidí que lo que no me hace feliz, no merece la pena! Ahora sólo falta que me paguen por ello!

Un abrazo,

Sabela.

“Comparte su talento” por África Rodríguez.

#compartetalentoEn las organizaciones y en la vida tendemos a verbalizar los defectos de las personas. En nuestra cultura el reconocimiento no se practica. Parece que reseñar lo que nuestro equipo hace mal nos convierte en más profesionales. No nos cuesta expresar los errores pero nos suele dar más apuro y nos olvidamos de destacar lo bueno. 

Desde Espacio Arroelo nos gusta darle la vuelta a ese pensamiento. Por eso hemos creado las tarjetas de “comparte su talento”. El objetivo: que los/as coworkers puedan fácilmente coger una cuando les apetezca y reconocer lo que una persona hace por otra. Aquello que nos encanta de ella. Aquello que hemos aprendido gracias a otro/a. La razón por la que HOY  quieres decirle a otra persona que es especial…

Valorando lo positivo podremos construir. 

Un abrazo.

África.

 

“Nuestros deseos entre soles” por África Rodríguez.

Llegamos sólo un día tarde… Aprovechando los deseos de nuestros coworkers para este 2015 queremos felicitar el cumpleaños a nuestro coworker José Souto de Innova Paisajes.

Y es que José cumple con los deseos y buenos propósitos de nuestros arroelitos… Actitud positiva, cariño, contagia felicidad y es un ejemplo absoluto de pasión por su trabajo. Y sin duda es risas y buen humor a raudales en el día a día en el coworking. 

Felicidades José y nuestros mejores deseos para este 2015 que comienza entre soles 🙂 

Un abrazo.

África y María.

“¿Cómo ser feliz en el trabajo y no morir en el intento” por Celso Rodríguez.

África Rodríguez

Una persona que quiero mucho apareció en mi vida en el año 84 con un perro bajo el brazo para que siguiera sintiéndome el centro de atención de la casa y no un príncipe destronado… Una mujer, aunque me cuesta decirlo porque prefiero pensar que seguimos siendo niños, con la que he compartido el baño y la mayor parte de mi vida que decidió hace un año reconstruir su vida, rediseñar su forma de trabajar, volver al lugar donde se crió después de estudiar la carrera en el centro (bueno en realidad dos a la vez). En fin, tomó una importante decisión que me ha marcado y me sigue marcando y ha cambiado la vida de mucha gente (más de una veintena de coworkers): ser feliz.
Para mucha gente esto puede parecer algo extraño, impensable, imposible, ¿cómo ser tan valiente y decir que en el trabajo puedes estar a gusto? Pues miren, para toda esa gente les recomiendo que se atrevan a conocer a mi hermana África en Espacio Arroelo, lugar de intercambio de ideas, de trabajos, de proyectos, de galletas de mi madre doña Carmen, de revistas de fotos, de dineros, de personas, de sonrisas…
Ella les podrá explicar los beneficios de trabajar acompañado de gente con inquietudes, con deseos de desarrollarse fuera de las formas convencionales…. Se acaba el vivir siempre pensando en buscar que te contrate la empresa privada o en “me saco una oposición”. Tenemos que cambiar este antiguo modo de pensar, en el que fuera de esta dualidad, todo nos asusta y nos impide ser alguien que siempre has querido ser. Es uno de los grandes errores de la educación española, quitarnos el miedo a ser quienes somos y a crear nuestros propios negocios. No estoy diciendo que esto sea en nuevo modelo sólo que coexista.
Siento una envidia positiva y sanísima que poco a poco, día a día, me sirve de ejemplo y me empuja a pensar y seguir pensando las cosas que me ayudan a mejorar, projectos que quiero construir y que sobre todo me ayuden a ser, como siento que es mi Frifri, feliz.

Un abrazo y enhorabuena María y África. 

Celso

 

“Entre nosotros y los sueños la línea de separación es el miedo” por Liana Vella.

En este apartado Espacio Arroelo quiere dar cabida a comentarios, reflexiones e ideas de los coworkers y colaboradores que  forman parte de nuestra comunidad.

Hoy es el turno de nuestra colaboradora Liana Vella, Formadora teatral y Experta en Pedagogía del coraje.

Cuando nos adentramos en un mar desconocido, tenemos miedo, un miedo terrible, porque nunca sabemos lo que puede suceder. Abandonamos la orilla de la seguridad, la “zona de confort”. ¿Y si, sorprendentemente, nos emocionara adentrarnos en lo desconocido? ¿Y si el corazón empezara a latir de nuevo, vivo de nuevo, inesperadamente, totalmente vivo? Todas las células de nuestro ser están vivas porque hemos aceptado el desafío de lo desconocido… ¿probablemente es esta la valentía? Sí,  esto es el coraje. coraje

La experiencia de felicidad, el gran éxtasis  que nos produce lo desconocido, nos vuelve más fuertes, nos da integridad, agudiza la inteligencia… poco a poco van desapareciendo los miedos…y nos podemos acercar a Nuestro Sueño, a nuestros máximos deseos.

El último sábado de este mes de mayo organizamos un taller en el que atravesáremos corporalmente la dimensión de nuestro sueño, volando hacia él, construyendo el equipaje del coraje necesario para  permitirnos soñar a la grande!

Se proporcionará un modelo estratégico junto a tácticas vivenciales basadas en las artes aplicadas a la Pedagogía del Coraje, a través de técnicas del Teatro Social y de la Antropología Teatral, la cual se basa en la “pedagogía del viaje” y a la cual añadiremos la novedosa “pedagogía del sueño”, realizando ejercicios  “resilientes”  en el mágico marco de la Isla de Ons.

Y como  “islas viajeras” que somos, nos dejaremos orientar por la luz del faro de Ons, volaremos hacia ella transformándola en un aprendizaje, una brújula, que nos llevaremos a casa. El faro es la metáfora perfecta del poder de la comunicación eficaz,  más allá de las noches frías y de las tormentas, para apoderarnos de la  claridad. Descubriremos el faro que llevamos dentro y sobre todo cómo encenderlo, para que así oriente nuestro Sueño.

El principal objetivo consiste en reapropiarte, con determinación y valentía de Tu Sueño.

¿Cómo? Creyendo y permitiéndote soñar. Fuera de la “isla  del confort”  cuesta valorar tus sueños, frenados por miedos  impuestos por  ti mismo y por la sociedad.

¿Cuántas veces has dejado de soñar? En las Ons cuestionaremos tus creencias  y, conectando con si mismo y con tu Sueño, realizarás una ardua peregrinación a un destino desconocido, recurriendo al plan personalizado de tus deseos.

“Si alguna vez te han llamado soñador, incorregible, revolucionario, indisciplinado, rebelde, vas por buen camino”.

Un saludo, Liana Vella.

“Espacio Arroelo es mucho más de lo que te esperas” por Lucía Rodríguez.

Como parte de nuestra celebración del aniversario, queremos haceros partícipes durante este mes de las opiniones, impresiones y sensaciones del primer año  de nuestros “Arroelitos”. Hoy es el turno de nuestra coworker Lucía Rodríguez._MG_0056.

 ¿Qué te ha aportado trabajar en un coworking?

Aprender de las gestoras María y África, de su capacidad organizativa y emprendedora.

 ¿Y en Espacio Arroelo?

Personalmente, me ha aportado infinidad de cosas que se resumen todas en una: felicidad. Desde el principio, desde el primer día que nos vimos en la presentación del coworking sabía que tenía que entrar, era lo que necesitaba y me vino como anillo al dedo y en el momento perfecto. La visión que tenía de lo que iba a ser no se parecía ni una pizca a lo que al final terminó siendo, pero eso es algo que creo que nos ocurrió a todos, incluso me atrevería a decir que también a sus gestoras, África y María. Nunca pensé que fuera a hacer una entrevista a la TV, que fuera a formar parte de un grupo de canto, ni mucho menos que me vería grabando una canción, pero lo que jamás me imaginé fue que meses más tarde mis compañeros de coworking me fueran a organizar una fiesta sorpresa por mi cumpleaños. Creo que eso ya lo dice todo…
 
¿Qué me ha aportado personalmente EA? Amistad, apoyo, comprensión, sorpresas, risas, bailes, seguridad, trabajo, gente nueva, veteranía, conocimientos, muchos bollos, proyectos, sinergias, fiestas….. Una nueva familia. 

Os adoro co-jefas!!! Muchas felicidades por cumplir un año!!! Lo habéis conseguido!!!!!!!

Pd. las fotos son de nuestro coworker Pepinho elaboradas durante nuestra fiesta de graduación. Acompañan a Lucía, nuestras coworkers Jone, Cris y Sofía con su hermana Anjara. Gracias!!!