“Resolviendo problemas mientras jugamos”, por Pablo López.

El design thinking se ha convertido en los últimos años, en la herramienta de “moda” en la innovación. Los motivos son más que suficientes, se consiguen resultados a corto plazo y con una inversión relativamente baja, ¿¿¿qué más queremos ??? Vamos, el sueño de todo Director .. reducir el time to market reduciendo costes en el proceso de diseño del producto/servicio.

 
Tiene que ver con la forma en que los diseñadores profesionales piensan, enfrentan problemas y llegan a soluciones. Es una actitud respecto de los problemas y los desafíos que los límites imponen a la resolución de problemas. Design Thinking se trata de una disciplina “que usa la sensibilidad  y métodos de los diseñadores para hacer coincidir las necesidades de las personas con lo que es tecnológicamente factible y con lo que una estrategia viable de negocios puede convertir en valor para el cliente y en una oportunidad para el mercado”.
 
El Design Thinking es un proceso formal de seis pasos: define, research, ideate, prototype, choose, implement, al que le habría que añadir learn para buscar la retroalimentación. 
 
 
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 En lugar de centrarnos en el problema y sus causas, el grupo de trabajo se concentra en el diseño de prototipos que puedan venir a solucionar el problema.  A partir de estos prototipos y tras un ciclo de diseño claramente establecido, se pone en funcionamiento el proyecto y se aprende de su implementación. En este recorrido los valores de creatividad e imaginación, trabajo en equipo, empatía, curiosidad e implicación son fundamentales.
 
Por lo que nos encontramos que estamos resolviendo problemas mientras jugamos, mientras creamos, potenciando así nuestro pensamiento creativo.
Un saludo, Pablo.

“Relacionarnos con los demás, ¿un deporte de riesgo?” por Jone Ojeda.

ojedaEl otro día Iria, una niña de cinco años, tras intentar explicarme el duro día que había tenido en el colegio y hacer una pausa precedida de un gran suspiro, me dijo: “Ay, ojalá tú fueras yo y yo fuera tú, para que pudieras ver los problemas que tengo cuando me riñen en el cole, cuando me peleo con Uxía…”. Me encantó esa reflexión fruto de la necesidad de empatía que sí tenemos desde bien pequeñit@s. Y es que la relación con otras personas nos hace más human@s, nos ayuda a evolucionar, a expresar y a sentir.  Pero, ¿cuántas veces esta relación con otras personas se ha convertido en un deporte de riesgo del que ha resultado difícil salir ilesos? Y lo peor de todo es lo mal que nos sentimos cuando no sabemos hacer frente a una crítica, cuando no somos capaces de recibir un halago o cuando terminamos haciendo cosas que no nos apetecen, por no saber decir que no… Y es que nos sentimos abrumados por el qué dirán, el qué pensarán o el qué sentirán… sin escuchar lo que mi interior quiere, piensa o siente. Ser habilidos@ socialmente cuesta, tal vez porque nadie nos ha enseñado. Pero hoy puedes empezar a aprender, sabiendo que cada día tienes la posibilidad de practicar y al hacerlo sentirte mejor contigo mism@ y con l@s demás. ¿Por qué no incluir nuevas herramientas para ser más felices?

Un saludo, Jone Ojeda