“Nace Arroelada Xperience” por José Tellería.

“Solo sé que no se nada” (Sócrates) y “Lo poco que sé, se lo debo a mi ignorancia” (Platón) son dos paradojas que recogen la esencia de lo que es el conocimiento y el proceso de aprendizaje, ya que sólo a partir del momento en que uno reconoce su ignorancia se puede avanzar hacia el nuevo conocimiento. Es decir, que el proceso de aprendizaje comienza con la duda y la disponibilidad para absorber conocimientos “diferentes” y abrir la mente a nuevas ideas que modifiquen nuestros esquemas mentales, formas de entender la vida o incluso replantearnos nuestras propias conductas o actitudes, tanto a nivel profesional como particular/personal. Y en la actualidad, la capacidad de aprendizaje se presenta como un factor estratégico diferencial que permitirá a las empresas y emprendedores asimilar, crear e integrar nuevo conocimiento para enfrentarse a las nuevas circunstancias, adaptando sus estructuras y estrategias a las premisas que rigen esos nuevos escenarios competitivos.

Por otro lado, uno de los principios sobre los que se fundamenta la filosofía del coworking es el compartir y fortalecer los vínculos que se establecen entre los miembros de la comunidad coworker. Y en el contexto de la economía del conocimiento, nos planteamos… ¿y por qué no desarrollar dentro de Arroelo una actividad que consista precisamente en compartir y poner en común con otros compañeros de viaje los conocimientos y experiencias que creemos que pueden ser interesantes y pueden generar algo de valor añadido para los demás?

A partir de esa reflexión nace Arroelada Xperience, con el objetivo principal de promover la transferencia de conocimientos y compartir experiencias entre todos a través de pequeñas sesiones temáticas en las cuales, aquella gente que participa en cursos, seminarios, talleres, etc., de forma voluntaria y si quieren/pueden, hagan un pequeño resumen/presentación sobre las principales conclusiones extraídas del mismo, de modo que se pueda distribuir entre todos los miembros de la comunidad para así favorecer la difusión y aprovechamiento de conocimientos y generar nuevos inputs para todos. Porque siempre debemos estar dispuestos y abiertos a aprender y desaprender continuamente para evolucionar y adaptarnos a la realidad que nos rodea…

Y direis vosotros…pero es que si alguien no va a una conferencia es porque no le interesa el tema. Pero también puede ser que no vaya simplemente por cuestión de agenda, porque desconozca que existía esa actividad o porque no le sea posible desplazarse, por ejemplo. De esta forma se le ofrece una forma de compensar su ausencia y al menos tener unas ideas básicas sobre la temática desarrollada en esas sesiones formativas…

Además, desde un punto de vista personal, uno podría plantearse que esta sesión en la que tendrá que explicar sus conclusiones o aprendizajes adquiridos a los demás miembros de la comunidad también supone una oportunidad para él mismo:

  • Primero, le permite mejorar sus capacidades dialécticas y vencer sus “temores” a hablar en público (aquí solo hablas para un grupo de amigos de una manera distendida).
  • Segundo, le obliga a hacer una reflexión más profunda y le ayuda a interiorizar y asimilar esos conocimientos antes de compartirlos con los demás, con lo que refuerza y mejora su propio nivel de conocimiento al respecto
  • Tercero, fruto del debate y del intercambio de opiniones que se pueda producir durante la sesión, nuevas puertas se pueden abrir en nuestros horizontes para continuar profundizando en el tema en cuestión.
  • Y cuarto, pero no menos importante, la satisfacción personal de aportar tu granito de arena a la mejora colectiva dentro del grupo (quién sabe…a lo mejor alguien saca rendimiento de lo que uno le pueda aportar).

Así que ya sabéis, os animamos a todos a participar en esta nueva arroelada. Hacedlo por vosotros mismos o hacedlo por la comunidad, pero hacedlo!!