La historia de amor más bonita de Arroelo…

Cuando menos te lo esperas ocurren cosas en Arroelo que te demuestran que nuestra vida se acerca cada vez más al mundo que queremos… Un mundo más respetuoso, equilibrado y armonioso. A continuación os contamos la historia de amor más hermosa de nuestro coworking…

Un buen día recibimos este email de nuestra coworker Tania, acompañado de una carta muy especial de su  nuevo amigo Lázaro…

Hola familia!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Para los que aún no lo saben tengo un perrito desde hace 3 semanas en casa. Ha conocido el espacio y creo que le ha encantado porque me ha insistido en que quería escribiros una carta. Os la adjunto en este mail y desde la mayor honestidad y con toda la confianza os pido que os pronunciéis si estáis en desacuerdo con la propuesta de Lázaro contestando a este mail.
Un saludo y mil gracias  🙂 
Después de esta carta llegaron un aluvión de mensajes hermosos y cariñosos de nuestra familia coworker 🙂 Entre ellos, llegó una carta de nuestro coworker Darío dirigida a nuestro Lázaro…

Querido Lázaro,

Qué bonitas palabras las que acabas de compartir con todos/as nosotros/as. Me transmiten tanta humildad y generosidad que una vez más has conseguido enternecerme y créeme, a este grandullón le cuesta mucho sacar su parte más sensible. Digo has vuelto porque como sabes ya hemos coincidido en alguna ocasión, a mí me ha conquistado tu actitud, me recuerdas a los primeros días de cualquiera de nosotros cuando llegamos al coworking. Tu cola delata la satisfacción y alegría que te provoca estar aquí y tus ojos alicaídos en apariencia, no reflejan el significado de esta palabra sino la humildad con la que poco a poco quieres ir entrando a formar parte de esta familia y cómo respetas los tiempos que cada uno pueda necesitar para ir conociéndote, ¡¡eres genial !!!!! 

No sé cuál es tu pasado y perdóname por esto pero tampoco aquí creo que ya pueda ser tan importante, ¿sabes por qué ?? porque con el tiempo te vas dando cuenta de que todos lo tenemos y de que a casi todos los que estamos aquí en algún momento las cosas se nos pusieron difíciles. Lo más bonito de esto, querido Lázaro, es que en cuanto entramos aquí todo/as tenemos la sensación de que algo se ablanda, de que algo se abre… aquí se juega más con la emoción, con el corazón, ¿¿me entiendes ?? claro que tenemos un objetivo laboral en mente y día a día trabajamos por conseguirlo pero nos damos cuenta de que la relación entre unos/as y otros/as es fundamental. Somos energía y esa energía se transmite. En Arroelo esa energía a la que me refiero es positiva, es muy positiva, ¡¡ES AMOR !! al menos yo así la siento …. Esta energía cuando es en grupo crece exponencialmente y si aparece alguna energía diferente o que no fluye en el mismo plano que la del grupo, rápidamente distorsiona.

JAJAJAJAJA !!! Por qué te cuento esto, estarás pensando… pues por que quiero que entiendas que para mí tu energía desde que has llegado es maravillosa, y porque con el tiempo aquí te das cuenta de que recibes mucho más de lo que das. Aunque por mi parte intentaré darte todo lo mejor de mí, egoístamente yo también te necesito como Tania, y como en este mundo nos necesitamos los unos a los otros.

Querido amigo Lázaro, por mi parte no pretendas recibir un OK para formar parte de este coworking, recibe mi más sincera gratitud por haber venido.

Un beso muy grande Lázaro !!!!

GRACIAS !!

Hoy todas estas cartas de amor, lealtad, respeto y cariño presiden nuestro hall de entrada. Por supuesto Lázaro, cuando pasa por delante de camino a su sala 2, se sonríe 🙂

“¿Me muero de amor?” por Jone Ojeda.

Y… como tantas veces nos han dicho a las mujeres que el amor y el sufrimiento van parejos, nos lo hemos creído. Hemos crecido construyendo nuestras relaciones de pareja basadas en el amor romántico, un amor que a veces nos ha obsesionado hasta el punto de no tener otra cosa en nuestra cabeza, ni otra palabra en nuestra boca que no fuera él y sus actuaciones, él y sus problemas, él y los innumerables quebraderos de cabeza que nos da una y otra vez… Y de base nuestro deseo por cambiar su forma de actuar, de vivir incluso de ser… pensando que si nos esforzamos lo suficiente, que si somos extremadamente cariñosas, originales, comprensivas y sobre todo, persistentes, las cosas cambiarán y él se convertirá en la persona que a mí me gustaría que fuera, y que en el fondo yo sé que realmente es… Pues… tengo una buena noticia, el amor no es sufrimiento, ni obsesión ni puede romper nuestro equilibrio emocional… Una vez pasada esa primera fase delirante de enamoramiento el amor debe implicar equilibrio, armonía, respeto, libertad, ilusión… Todo lo demás, mujeres del mundo mundial se llama dependencia. Sí, dependencia… nuestra relación con la otra persona se convierte en necesidad, en una dosis diaria de droga que me hace sentir relajada, ayudando a suavizar esa sensación de “si no lo veo, me muero; si no sé nada de él no puedo vivir”.

Pues… tengo otra buena noticia, nadie se muere sin ver a una persona que aporta más sufrimiento que alegría, más daño que bienestar, más desequilibrio que equilibrio… Detrás de toda dependencia hay un miedo, sólo debes averiguar qué miedo te ha llevado a querer recibir cada día tu dosis, en este caso del mal llamado amor. Decidir cerrar una relación así es decidir vivir y abrir la puerta al amor verdadero, decidir enfrentar tus miedos es recuperar tu fortaleza, tu autoestima y tu verdadera esencia

¡Atrévete!

Un abrazo, Jone.