“Melissa y la economía de las personas” por Óscar Torres.

Comienza 2016 y para muchas personas llega cargado de buenos propósitos. Que si debo preocuparme por mi jubilación, que si este año toca renegociar la hipoteca, el nuevo móvil con tarifa, que si se me acaba la oferta del seguro… Son muchas las cosas que toca revisar en el 2016. Frente a este panorama con extracto bancario en mano, toco la puerta de la sala 8 y pregunto por Melissa.

Empiezo a describirle mi situación, y con absoluta normalidad me explica las opciones y me escribe un esquema en un folio. ¨Vaya…! Que mi contrato de 12 páginas se ha quedado en una carilla y media¨ le digo. ¨El resto es paja, para que te canses y no sigas leyendo¨ me responde mientras reímos. ¨Pensamos que la letra pequeña es lo que beneficia al banco, nuestras obligaciones. Y NO! Esas cláusulas pueden protegernos y lo desconocemos!¨ afirma con emoción mientras reflexiono. Muchas veces no leemos la letra pequeña por confianza y otras tantas por el esfuerzo que conlleva interpretarla. Las organizaciones lo saben y son ellos los que se ofrecen a leértela in situ, como muestra de confianza. Al igual que ocultan nuestros compromisos, es normal que oculten también los suyos.

¨¿Pero tú exactamente a qué te dedicas?¨ le pregunto mientras no para de teclear en su tablet. ¨Asesora financiera. Economista con especialización en gestión de tesorería¨ me responde tras pensarlo un rato. Indago un poco más y me cuenta su visión, ahora todo encaja.

Comienza describiéndome su última consulta, un TPV para un comercio. Me cuenta, mientras no deja de mirarme a los ojos, como analizó diferentes contratos para ese servicio. Tras desgranarlos y esquematizarlos en un folio, pudo empezar a sacar conclusiones y destacar las partes más importantes que luego comentaría a su cliente para tomar una decisión. No puedo evitar preguntarle ¨¿Y que ha conseguido el cliente contigo?¨, a lo cual me responde ¨Su libertad¨. Me quedo perplejo hasta que estalla en una carcajada. ¨Los beneficios de una propuesta siempre son claros, letra naranja y en grande. De eso os encargáis vosotros, los publicistas¨ me explica a la vez que nos reímos ¨pero lo más importante son las condiciones por las que accedes a esos beneficios. Muchas de ellas tienen que ver con depósitos, mínimos,…¨. En ese momento ya empezaba a entender un poco más sobre su labor.

¨Pero… ¿Qué valor aportas?¨ interrumpo pensando en que hay mucha gente que puede ejercer esa labor de análisis. ¨¿Quieres que te pase las condiciones de 8 de las actuales TOP 10 de gestoras de planes de pensiones?¨ me contesta mientras sonríe y me señala una pila de papeles. Es entonces cuando con voz tímida me explica todo su expertis. Como trabajaba en banca como trader de moneda extranjera y también en Nationale-Nerderlanden. Me cuenta como se decantó por sus estudios, para Melissa la economía lo explica casi todo. ¨El único problema es que a veces los economistas no lo hacemos fácil, solo los que salen en la televisión¨ añade entre risas. Ese es su valor, tratar la economía de las personas; tratar a quien acuda a su consultoría financiera como una gran empresa y darle las mismas herramientas.

Antes de cerrar la puerta echo un vistazo a las caras de Monse y Mariem (compañeras de sala), que ya se habían unido a la conversación contando sus casos y anécdotas. Si tuviese que destacar lo positivo de Melissa apuntaría su capacidad analítica (mente fría cual iceberg), su valentía al enfrentarse a grandes compañías y la sonrisa que acompaña su carácter (que derrite cualquier tipo de hielo financiero que nos aparezca).

Muchas gracias Melissa por tu tiempo!

Deja un comentario