“Miedo a volar” por Mónica Miranda

By 16 mayo, 2016Blog

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Cuando sientes que está todo en calma y sin embargo tu mente no te deja relajarte. No te quedes quieto esperando, enséñale a tu cuerpo quien manda. Baila, ríe, queda con amigos, disfruta del momento y los objetivos conseguidos. O simplemente disfruta de la calma que da haber librado una batalla. Y crea todo aquello que te permita “estar”, disfrutar del día a día. No esperar que la vida sea una línea recta sin sobresaltos, porque lo que pierdes es más importante, te pierdes de vivir intensamente. De disfrutar las alegrías y las tristezas. Pero siempre analizando situaciones, aprendiendo de las reacciones que tienes frente a diversos momentos de la vida. Conociéndote, aprendiendo lo que te gusta, lo que quieres y sobre todo lo que no quieres. Muchas veces nos da miedo coger las riendas de nuestra vida, porque en el fondo es más fácil que alguien te dirija y si te equivocas echar la culpa a alguien externo. Pero cuando tienes tú las riendas, algo maravilloso se crea, aprendes que la felicidad comienza en ti, y no le das las llaves de tu felicidad a nadie, empiezas a crear relaciones sanas, no basadas en la dependencia, ni el apego. No buscas la felicidad externa y sólo te queda aprender de las personas que van pasando por tu vida. Y sobre todo algo que le doy mucho valor, no pierdes tu esencia, al no tener la necesidad de alagar ni ser alagado, no tienes miedo de mostrarte tal y como eres, no dejas de hacer cosas porque los demás no las valoren, las haces porque eres así porque a ti te hace feliz el hacerlas.

Al vivir bajo tus criterios y tu intuición sientes como que estás en sintonía contigo, como si tu cuerpo flotara, los miedos se hacen más pequeños y disfrutas más de la vida. Empiezas a darle valor a todo aquello que haces y conviertes tú día a día en un día lleno de oportunidades. Tu trabajo se vuelve distinto y donde antes veías rutina ahora ves momentos llenos de posibilidades. Cuando estás en un momento de parón profesional, y ves que la vida es injusta y que no sabes cómo vas a remontar. Párate a redescubrirte, innova cambia de círculos profesionales, hazte un curso (Los hay gratuitos). Únete a grupos de profesionales en búsqueda de empleo, amplía tu red de contactos. Sólo tengo algo claro, en casa derrotado no te llegan las oportunidades. No es fácil pero cuando lo consigues la satisfacción que alcanzas no se puede describir con palabras. Sólo el hecho de salir y buscar nuevas oportunidades o relacionarte con gente que te aporta nuevos puntos de vista, es algo que te cambia el estado de ánimo y sobre todo te das cuenta que también tienes muchas cosas que aportar. Lo importante en los momentos duros de la vida es aportar nuevas soluciones, no sentirse fracasado, que no hayas ganado, no significa que no lo puedas hacer y de todas formas es un momento magnifico para conocerse y encontrar el camino que te aporte valor. Todos los días hay oportunidades, oportunidades para conocer gente nueva que te enseñe cosas, oportunidades para crecer, oportunidades que generan nuevos rumbos. El problema es que cuando estamos en el túnel nos perdemos esas pequeñas señales que hay a nuestro alrededor, nos creemos que estamos solos en el camino, y no necesariamente es así. Cuando tomas la decisión de salir del túnel, te das cuenta que hay muchos caminos por los que ir. Que paso a paso puedes construir una nueva historia, un nuevo lugar en el que crear soluciones. Ir dándole forma a esa nueva vida que quieres vivir, aportando valor al mundo con tus ideas y sobre todo afianzando los cimientos que se han agrietado. Empieza a construir de dentro hacia fuera, todo lo que reafirmes en tu interior te servirá para relacionarte con tu exterior. La base de la vida es la autoestima, tenemos que saber que todos somos únicos e irrepetibles, seres perfectos en nuestra imperfección.

Un abrazo,

Mónica M.

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